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Homar_mandinga

¿AGONIZA REALMENTE EL CAPITALISMO?

¿AGONIZA REALMENTE EL CAPITALISMO?

Pudiéramos suponer y desear que después de contínuas décadas de gran inestabilidad en diversas latitudes del planeta, el sistema capitalista neoliberal sucumbirá víctima de las convulsiones políticas, económicas y sociales que él mismo ha generado al impedir que la gran mayoría de los pueblos disfruten de la riqueza generada entre todos. Sin embargo, esto pareciera no representar un hecho histórico inmediato, dados los reacomodos que estarían impulsando algunos gobiernos en unión simbiótica con los grandes consorcios económicos para evitar la hecatombe capitalista que muchos -de una u otra forma- ya anticipan; lo que, incluso, tendría entre otras opciones estudiadas el desencadenamiento de una nueva guerra mundial, a fin de erigir un nuevo orden mundial menos convulsivo que el existente. De ahí que, en algunos casos, se estén promoviendo bloques de integración comerciales, sobre todo con China, el nuevo gigante capitalista del mundo, lo que tiende a desequilibrar la hegemonía económica europeo-estadounidense, extendiéndose no solamente al área asiática sino también a las naciones de nuestra América, como se evidencia con Mercosur, Alba-TCP, y Petrocaribe, entre las más resaltantes. A ello se añade la vinculación con Rusia, otra economía fuerte en competencia con Europa y Estados Unidos.

 

Consciente de esta situación desventajosa para Estados Unidos frente a sus rivales, la administración Obama apela a la conformación del Tratado Transatlántico para el Comercio y la Inversión (Transatlantic Trade and Investment Partnership, TTIP), estableciendo una zona de libre comercio entre Estados Unidos y la Unión Europea, el cual estaría negociándose de espaldas a la población, secretamente. Al mismo tiempo, proyecta el Acuerdo de Comercio de Servicios (Trade In Services Agreement, TISA en sus siglas en inglés), que tendría como uno de sus metas esenciales la liberalización de todos los servicios -incluyendo salud, educación, comunicaciones, agua, energía y comercio digital, entre otros-, y viene negociándose desde 2013. De entrar en vigencia, el mismo estaría por encima de los gobiernos de los países signatarios, preservando los intereses de las empresas corporativas, cuestión que vulneraría enormemente los derechos fundamentales de las personas y del ambiente. En una dirección semejante, se sitúa el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (Trans-Pacific Strategic Economic Partnership, o Trans-Pacific Partnership, TPP), dirigido por Washington, como un elemento clave del “giro” estadounidense hacia los países del continente asiático, sirviendo de muro de contención a la expansión china. Esta fórmula inspira poca confianza. Al contrario de ella, muchas de las naciones de Asia prefieren ubicarse en la Asociación Económica Regional Integral (Regional Comprehensive Economic Partnership, RCEP), dirigida fundamentalmente por China, con la posibilidad cierta de convertirse en el mayor acuerdo de libre comercio del mundo, al cual se adherirían, además de China, Japón, Corea del Sur, India, Australia y Nueva Zelanda. La RCEP tendría, prácticamente, influencia determinante en un 46% de toda la población mundial, aparte de un PIB que abarcaría la cifra astronómica de unos 17 billones de dólares, aproximadamente, y el manejo de casi la mitad de todo el comercio generado a escala internacional. Esto, sin contar las economías emergentes del grupo BRICS.

 

Ante este panorama, donde el capitalismo busca subsitir, mutando, pero sin perder su esencia expoliadora, especuladora y depredadora, se requiere construir con sentido de urgencia alternativas viables, revestidas de un significado político e histórico con el cual se identifique cada pueblo y que sirvan para enfrentar -desde su diversidad inherente- los tratados de libre comercio o bloques de integración comerciales que se proponen como panaceas para la amplia variedad de problemas y necesidades que caracterizan al modelo civilizatorio actual, regido (a grandes rasgos) por la globalización neoliberal.-

 


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