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TEMAS ANTIIMPERIALISTAS

DOS GRANDES FUERZAS ENFRENTADAS EN EL MUNDO

DOS GRANDES FUERZAS ENFRENTADAS EN EL MUNDO


Tal como lucen las cosas en el mundo contemporáneo, dos grandes fuerzas se encuentran enfrentadas en una lucha crucial para la sobrevivencia de toda la humanidad. Simplificando: por una parte (aunque suene a paranoia conspirativa), una conformada por personajes y corporaciones multinacionales que se perciben anónimos e invisibles, pero que son quienes mueven tras bambalinas los hilos del poder y cuyas decisiones -cual dioses juguetones y omnipotentes- terminan por afectar a millares de vidas en todo el planeta.

Son estos los que imponen sus intereses capitalistas a pueblos enteros, valiéndose de diversidad de instrumentos propagandísticos-alienantes a su disposición, todos orientados a vencer cualquier tipo de resistencia ideológico-cultural y, si no, empujando a contingentes militares a la guerra, esto último aun cuando no exista evidencia alguna de ejércitos y armamentos de destrucción masiva con que se pueda contener exitosamente su avance destructivo. Esto lo ha cumplido a cabalidad Estados Unidos, sobre todo bajo la administración de Barack Obama, escudándose en muchos casos con el pueril argumento de representar el nuevo “pueblo elegido de dios”, destinado a preservar y propagar los “valores judeo-cristianos” de la civilización occidental.

Esto ha conducido paulatinamente a la humanidad a un escenario de conflagración mundial, con una perspectiva que muchos analistas, incluso militares, ya anticipan como de devastación definitiva, donde no habrá ganadores ni perdedores. Ello impone que movimientos alternativos de resistencia social (opuestos a la explotación voraz e irracional del capitalismo neoliberal global) se tracen algunos objetivos y acciones que tengan -de una u otra forma- alguna influencia decisiva en la composición, control y toma de decisiones de los gobiernos de sus respectivas naciones, ayudando a cambiar, en consecuencia, el actual panorama mundial en beneficio del respeto irrestricto al derecho internacional y la autodeterminación de los pueblos. Algo que, evidentemente, requerirá de tales movimientos un radical cambio de conciencia que les permita comprender que sus luchas serán totalmente estériles mientras no se produzca realmente un cambio estructural profundo, no únicamente a nivel político, sino también económico, modificando por igual las relaciones de poder y las relaciones de producción tradicionalmente aceptadas.

Esta guerra asimétrica ya ha tomado cuerpo en varios continentes, especialmente en Asia y Medio Oriente. En nuestra América (con énfasis en Ecuador, Bolivia y Venezuela) esto se manifiesta en una confrontación política polarizada. Aunque sin reconocerse como lucha de clases, incluso por aquellos que impulsan un cambio revolucionario de carácter socialista. Sin embargo, ello no deja de ser una realidad que podamos eludir tranquilamente, al contrario, nos exige a diario un mayor grado de participación y de protagonismo; siendo críticos, pero con principios de amplitud, solidaridad y pluralismo, lo que nos ayudaría a construir un nuevo mundo, pluripolar y multicéntrico, sin exclusión alguna.-    

ESTADOS UNIDOS Y SU NUEVA POLÍTICA IDEOLÓGICA HEGEMÓNICA

ESTADOS UNIDOS Y SU NUEVA POLÍTICA IDEOLÓGICA HEGEMÓNICA

En ocasión de la ceremonia de graduación de los cadetes de la academia militar de West Point el 28 de mayo de 2014, el presidente Barack Hussein Obama definió lo que algunos interpretaron como parte de la nueva doctrina militar de los EE.UU. En su discurso hizo un reconocimiento de los diferentes obstáculos que enfrenta la nación norteamericana para conservar y expandir su hegemonía mundial. Allí mencionó la necesidad del uso de la fuerza militar, en caso que fueran o se vieran amenazados los intereses estadounidenses; las acciones directas, como el arresto de presuntos terroristas o los ataques con drones; la movilización de los aliados de la OTAN en la eventualidad de una amenaza indirecta contra los intereses de los EE.UU.; el establecimiento de un fondo dotado con 5.000 millones de dólares para el desarrollo de tácticas antiterroristas; y el incremento de las inversiones en los países alineados para participar en misiones de paz o lucha antiterrorista. Para alcanzar tales fines, Washington precisaría de la colaboración de sus aliados de la OTAN, de la ONU, del Banco Mundial y del FMI.

Con base en estas líneas definidas por el presidente estadounidense, las fuerzas militares de este país se han encargado de apoyar el financiamiento militar extranjero, de forma que los países socios adquieran artículos, servicios y entrenamiento militares de los Estados Unidos, lo cual incluiría ejercicios combinados/multinacionales, operaciones contra-narcóticos y contactos policíacos, militares y de defensa. Esto exigiría, al mismo tiempo, el empleo de todos los instrumentos de autoridad nacional disponibles, entre ellos, diplomático, de información, militar, económico, financiero, de inteligencia y jurídico, así como la colaboración con organizaciones no gubernamentales. Es decir, todo aquello que pueda contribuir al logro total de sus objetivos.

A ello se une el desarrollo de una propaganda estratégica que contribuya a crear una política ideológica hegemónica en nuestras naciones mediante la captación y adoctrinamiento de dirigentes potenciales que sean propicios a los designios militares y económicos estadounidenses, en un proceso de transculturización que legitime el derecho unilateral de Estados Unidos de intervenir -directa o indirectamente- en los asuntos internos de las naciones de nuestra América, lo cual significaría a la larga una recolonización de nuestro continente, con una soberanía meramente nominal.

Así, más que a guerras preventivas, el Pentágono y el Departamento de Estado se han enfocado a influenciar las decisiones de países en encrucijadas estratégicas, como China y Rusia, con la movilización y equipaje de tropas de los gobiernos aliados (como ocurre con el caso de Ucrania), al igual que a la mercenarización, el paramilitarismo y/o los ejércitos particulares de los consorcios empresariales encargados de la reconstrucción de las naciones atacadas (como en Irak); de una manera tal que todo el planeta es el gran teatro de operaciones de las fuerzas militares gringas, lo que ha colocado a la humanidad ante la perspectiva de una nueva conflagración mundial, en función de la conveniencia e intereses de las grandes transnacionales estadounidenses.-  

SUBVERSIÓN “MADE IN USA”

SUBVERSIÓN “MADE IN USA”

      Es paradójico afirmar que Estados Unidos está desarrollando abiertamente una política subversiva hacia las naciones situadas al sur de sus fronteras, en especial en aquellas cuyos gobiernos se han apartado ostensiblemente de la sumisión tradicional a los dictados e intereses imperialistas de Washington, como han sido los casos emblemáticos de Bolivia, Ecuador y Venezuela; cuestión que se viene cumpliendo a través de la CIA, la NED y la USAID de manera sistemática, contando con la incondicionalidad de sus colaboradores locales. A ello se suman Argentina y Brasil, cuyas economías emergentes podrían alterar significativamente la hegemonía capitalista estadounidense, si se considera que ambas naciones forman parte vital de MERCOSUR, de la CELAC y de UNASUR, por lo que serían amenazas potenciales que deben conjurarse a tiempo.

            Así, ante el fracaso estrepitoso del ALCA, Estados Unidos tuvo que recurrir a la puesta en vigencia de tratados de libre comercio con algunos gobiernos de nuestra América, al mismo tiempo que acrecentar su presencia militar en el continente, en puntos estratégicos que apuntan al control directo de los recursos minerales e hídricos que acá existen. Esto ha hecho que la Estrategia del Comando Sur de Estados Unidos 2018 “Amistad y cooperación por las Américas” enuncie que la “misión del Comando Sur sigue la dirección nacional, con un énfasis especial en la Estrategia de Seguridad Nacional y la Estrategia Militar Nacional”. De ahí que no sea algo casual que existan bases militares de control y monitoreo diseminadas en Aruba (Reina Beatriz), Colombia (Malambo, Palanquero, Apiay, las bases navales de Cartagena y el Pacífico; el centro de entrenamiento de Tolemaida y la base del Ejército de Larandia), Costa Rica (Liberia), Cuba (Guantánamo), Curazao (Hato Rey), El Salvador (Comalapa), Honduras (Soto Cano) y Puerto Rico (Roosevelt); todas con el suficiente apresto operacional para invadir cualquier país latinoamericano y caribeño en un tiempo relativamente corto, según lo decida el inquilino de la Casa Blanca.

            Hoy en día se habla de la excepcionalidad y del “destino manifiesto” auto-atribuidos por Estados Unidos, pretendiendo ser los únicos autorizados por “Dios” de extender los supuestos valores de la “civilización occidental y cristiana” a todos los confines del planeta, cuestión que les hace desconocer cualquier normativa internacional que obstruya el logro de sus objetivos geopolíticos y económicos, contando con la complicidad tácita de regímenes y grupos políticos-empresariales que acatan sin protesta sus directrices imperiales. A ello apela ahora Obama, escudándose tras una presunta defensa de los derechos humanos y de la democracia, aplicando su propia legislación a otros gobiernos y personas, juzgando además a las demás naciones en temas esenciales como tráfico de drogas, terrorismo y proliferación de armas nucleares, a lo que se añade lo relativo a la libertad religiosa, según coincidan o no con los valores y prácticas estadounidenses; así no ocurra lo mismo fronteras adentro. Más allá de lo anterior, prevalece la misión de promover y de resguardar siempre los grandes intereses de las corporaciones transnacionales con sede en suelo estadounidense.

            Como queda expuesto, la aparente paradoja imperial estadounidense tiene mucho que ver con los cambios vividos en nuestra América y al hecho cierto que Estados Unidos requiere imponer un desorden a escala mundial que responda a su visión hegemonista respecto al resto del mundo, teniendo a su entera disposición el oligopolio tecnológico y mediático, el dominio del mercado financiero internacional, la propiedad creciente de grandes reservorios de recursos naturales (incluyendo cuantiosa agua y biodiversidad), planteándose el desplazamiento forzoso de grandes masas, y una dotación abundante de armas de destrucción masiva que le permitan marcar territorio frente a sus rivales potenciales (China y Rusia). Esto ha obligado a la Casa Blanca y al Pentágono a rediseñar su estrategia imperial hacia los países de nuestra América, sin obviar la militarización de su política exterior exclusiva, con tácticas y estrategias de tipo conspirativo que le faciliten alcanzar la añeja aspiración neocolonialista contenida en la doctrina Monroe.-    

LA EQUIVOCACIÓN DE OBAMA Y EL REAVIVAMIENTO CHAVISTA

LA EQUIVOCACIÓN DE OBAMA Y EL REAVIVAMIENTO CHAVISTA

La orden ejecutiva de Barack Obama al considerar a Venezuela como una amenaza a la seguridad nacional de su país ha logrado que gran parte de la población se pronuncie en su contra, plenando calles y plazas, tal como lo solicitara el Presidente Maduro. Esta nueva acción del imperialismo gringo en contra del proceso revolucionario bolivariano viene a ser un estímulo para el reagrupamiento y reavivamiento de las fuerzas patrióticas y revolucionarias, ocupadas en su mayoría en obtener dividendos electorales y no en anticipar situaciones como las planteadas en el presente por la administración belicista de Obama.

De igual forma, ha tenido sus repercusiones en el bando opositor, especialmente en cuanto a sus posibilidades de triunfo en los comicios parlamentarios de este año, considerando que los factores chavistas estarían en desventaja ante la supuesta disminución del porcentaje de aceptación popular que tendría (según la propaganda opositora) el gobierno de Maduro. Esto ha provocado que mucha gente descontenta con el chavismo en algunos casos haya entendido que la estrategia enemiga está en correspondencia con los planes imperialistas del norte, los cuales contemplan, entre otras cosas, el control directo de los yacimientos petrolíferos de Venezuela y la instauración de un régimen socialdemócrata más dócil a los dictados de la Casa Blanca, lo que serviría de efecto dominó para acabar también con todo el proceso de integración y de unión latinoamericana y caribeña impulsada desde Caracas durante la presidencia de Hugo Chávez. El gran sueño de los jerarcas del complejo político-militar-empresarial gringo que aspiran contar con una enorme reserva de recursos naturales a su entera disposición en nuestra América.   

Aparte de lo anterior, la equivocación de Obama le cierra -de momento-  cualquier posibilidad a los fines desestabilizadores de los grupos de la oposición, al querer envolver al pueblo venezolano en una “transición” extraconstitucional que sólo existe en sus mentes disociadas, permitiendo -en su lugar- una recuperación de la iniciativa por parte del gobierno y de las fuerzas chavistas.  Todo esto obliga a plantearse el inicio de una nueva fase de construcción y afianzamiento del proceso revolucionario bolivariano, con un contenido y una práctica que terminen de definir el carácter clasista y revolucionario del socialismo que se viene planteando en el país bajo el liderazgo de Chávez; cuestión que podría eliminar todas las amenazas y estrategias desestabilizadoras que provengan de Washington y sean replicadas servilmente por la derecha en Venezuela.-  

"PATRIOTAS" CON ESPÍRITU PRESTADO

"PATRIOTAS" CON ESPÍRITU PRESTADO

Vene-gringos sería la palabra que mejor encajaría para definir a aquellos que, por efectos de un destino inexorable, nacieron en el territorio venezolano, pero que -de una u otra forma- anhelarían ser gringos. Aunque es de reconocer que ya en la década de los cincuenta del siglo pasado, el historiador nacionalista y antiimperialista Mario Briceño Iragorry los definiera con el término pitiyanqui en su ensayo de 1952 "Léxico para antinacionalistas" y explicaba cómo estas personas nacidas en Venezuela no sentían amor alguno por su Patria, renegando de sus orígenes ancestrales e imitando sin reserva alguna los patrones de conducta provenientes de Estados Unidos, estableciendo comparaciones entre las realidades actuales que podrían conocer -de viajar a través del tiempo- Simón Bolívar y George Washington en sus respectivas naciones.

Este singular comportamiento viene a aflorar con cierta intensidad en los últimos períodos, especialmente entre quienes conformarían las llamadas clases sociales alta y media en confrontación con los sectores populares que defienden y protagonizan (en distintos niveles) el proceso revolucionario bolivariano socialista, llegando a mostrar un desprecio rayano en el racismo más virulento hacia estos últimos. También se ha hecho sentir tal actitud ante la situación de sabotaje económico que sufre Venezuela desde hace algún tiempo cuando se refieren irónicamente en torno al concepto de Patria y más aún cuando invocan la intervención directa del gobierno estadounidense en los asuntos internos venezolanos en contraste con la actitud patriótica y el sentido de pertenencia exhibidos por los sectores populares, reivindicando la memoria y la gesta de sus antepasados libertadores.

Esto quizás haya servido de inspiración para que Barack Obama haya considerado decretar la emergencia nacional ante lo que considera "una amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional y la política exterior" de su país por parte de Venezuela, creyendo que estos vene-gringos representan a la mayoría de la población venezolana. Sin embargo, Obama ha pasado por alto el nivel de conciencia nacionalista existente en la generalidad de los venezolanos, herederos de una arraigada tradición de defensa de la soberanía y el territorio nacionales simbolizada en Bolívar y que se entronca con la lucha de resistencia que llevaron a cabo los pueblos originarios ante la invasión y la conquista españolas.

De nada le valdrá al complejo político-económico-militar que controla la Casa Blanca contar con estos "patriotas" con espíritu prestado agrupados en la oposición mientras se mantenga viva dicha tradición entre el pueblo de Venezuela. Para estos "patriotas" con espíritu prestado (o vene-gringos) la posibilidad que se incrementen las arremetidas del imperialismo contra Venezuela representan algo que puede revertírseles, causándoles más males que beneficios; cuestión que debieran sopesar con suma cautela, dados los antecedentes que dieron origen en su momento a la lucha social que se insertara en la lucha por la independencia y que supo interpretar con acierto el Libertador Simón Bolívar.-

¿APLICARÁ ESTADOS UNIDOS SUS OPERACIONES DE BANDERA FALSA EN VENEZUELA?

¿APLICARÁ ESTADOS UNIDOS SUS OPERACIONES DE BANDERA FALSA EN VENEZUELA?

Coincidencia o no, llama la atención que el 6 de febrero de 2015 el presidente Barack Obama haya establecido en su doctrina de seguridad nacional 2015: «Estamos del lado de los ciudadanos cuyo pleno ejercicio de la democracia está en peligro, como los venezolanos». Seis días después, el Presidente Nicolás Maduro denunció la «Operación Jericó» mediante la cual se procedería a su asesinato y derrocamiento del gobierno venezolano.

Según se ha revelado, en este complot contra el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela estarían implicados, además de Estados Unidos, varios gobiernos. Al parecer, Alemania se encargaría de la protección de los ciudadanos de los países de la OTAN durante el golpe contra Nicolás Maduro, a Canadá le correspondería controlar todo movimiento en el aeropuerto internacional de Maiquetía, Israel ejecutaría los asesinatos de algunos chavistas prominentes, mientras que al Reino Unido se le encomendaría la propaganda de los golpistas, a fin de revestir al nuevo gobierno de la legitimidad requerida.

Todo esto da cuenta de los niveles de intervención en los asuntos internos de Venezuela, lo que podría precipitar la puesta en práctica de operaciones de bandera falsa. A través de éstas, serían efectuados atentados y montajes, planeados para atribuírseles al gobierno y a los movimientos políticos chavistas, a fin de desatar mayores conflictos en el país que “ameriten” la ayuda internacional, es decir, la invasión de las tropas norteamericanas, a semejanza de lo hecho en Europa con la Operación Gladio, una red clandestina secreta anticomunista que operó bajo la dirección de la OTAN y la CIA en plena Guerra Fría. Esto no sería ninguna novedad para el imperialismo gringo. En 1964 se le hizo creer a la opinión pública que barcos de Vietnam del Norte habían accionado sus armas contra otro de insignia estadounidense, lo que sirvió de pretexto desencadenar la guerra de Vietnam. Algo igual se planificó en el caso de Cuba y, de la misma forma, se llevó a cabo por parte del gobierno de George W. Bush una campaña para vincular a Irak con los ataques del 11 de septiembre de 2001 y así disponer de una justificación más idónea para atacar a este país del Medio Oriente.

Como lo refiere Bruno Sgarzini en su artículo Agresión de espectro completo: versión América Latina, extendiendo su análisis a la situación económica presentada en Argentina, Brasil y Venezuela, “el objetivo es caotizar la gobernabilidad mediante la construcción de una tensión social artificial dentro de una estrategia de guerra líquida para que en vez de dedicarse a avanzar en los nuevos desafíos necesarios y particulares de cada país se caiga en los temas sin ‘resolución’ instalados por la contra para que sirvan de autogolpes en la cara para los procesos sociales y su deslegitimación ante sus pueblos”. Logrado tal objetivo, no es descartable la posibilidad que el imperialismo y sus subalternos recurran a operaciones de bandera falsa y produzcan alguna situación enmarañada en estas naciones con la cual, de una u otra manera, buscarían producir -eventualmente- la caída de sus gobiernos, lo que podría contrarrestarse de modo eficaz y contundente mediante una movilización popular antiimperialista y la solidaridad de los gobiernos y pueblos de nuestra América.-   

LAS TORTURAS Y LA DOBLE MORAL DE EE.UU.

LAS TORTURAS Y LA DOBLE MORAL DE EE.UU.

 

Como ha sido reseñado por los medios de información: “En una comparecencia ante el Comité de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la consejera legal del gobierno de Estados Unidos, Mary McLeod, reconoció nuevamente los abusos y brutalidad de los métodos empleados y de las condiciones de los presos en la cárcel situada en el territorio cubano ocupado de Guantánamo”. Esta no sería la primera vez que las autoridades estadounidenses admiten públicamente haberse “excedido” en su celo por descubrir células terroristas dentro y fuera de su territorio, amparadas en la Ley Patriota y otras medidas “legales” puestas en práctica luego del derribo de las Torres Gemelas del World Trade Center de Nueva York. De igual modo, en la comparecencia ante el Comité de la ONU contra la Tortura en Ginebra se cuestionó lo hecho a más de 70 mil menores de edad indocumentados, hijos de inmigrantes básicamente latinoamericanos, cuyas detenciones y maltrato representan una clara violación a los derechos humanos por parte de este país.

Esto pone de relieve lo que ya todo el mundo conoce respecto a la situación padecida por los prisioneros de Estados Unidos en las cárceles de Abu Ghraib, en Iraq, y en el territorio usurpado de Guantánamo, en Cuba, incluyendo abusos sexuales y asesinatos de personas inocentes con sufrimiento extremo, sin presentarles cargos o llevarlos a juicio, y sin acceso -por supuesto- a los derechos fundamentales estipulados internacionalmente. Todo ello deja al descubierto -una vez más- la doble moral aplicada por los diferentes gobiernos gringos en su presunta lucha contra el terrorismo internacional y la defensa de la democracia y de los derechos humanos a nivel mundial. A ello habría que sumarle el espionaje a los mismos ciudadanos estadounidenses y el bloqueo económico impuesto arbitrariamente al pueblo cubano desde hace más de cincuenta años, siendo éste reforzado por cada gobierno estadounidense sin considerar que sus medidas pertenecen a un período histórico supuestamente superado.

Según la lógica de quienes gobiernan a Estados Unidos, dicho país tiene la alta responsabilidad de defender la “civilización occidental” y dirigir al mundo, según el “destino manifiesto”, por lo que todo lo que haga, así resulte totalmente cuestionable ante los demás, está justificado, por encima del bien y el mal, dada su condición de nación privilegiada de dios. Tal posición le ha permitido al imperialismo yanqui someter a censura de su parte a gobiernos que no están alineados con su política y sus intereses, llegando al límite de crearles una imagen malvada e irreal a través de la manipulación de los grandes medios de información, de manera que queden avaladas por la opinión pública las acciones injerencistas que tengan a bien emprender, como sucediera en Libia y ahora en Siria. Sin embargo, aún hay gente que termina por hacerse de la vista gorda ante las distintas atrocidades cometidas por el imperialismo gringo, sobre todo en lo que respecta a las últimas tres décadas, con sus invasiones neocolonialistas y el desconocimiento unilateral de la soberanía del resto de países, contando con la complicidad de los gobiernos de los países que integran la OTAN. Esto último podría revertirse si se contraataca la campaña de desinformación montada por el imperialismo yanqui, revelando la verdad de sus acciones a nuestros pueblos.-

TRIUNFO DE VENEZUELA EN LA ONU: BOLIVARIANISMO CONTRA DOCTRINA MONROE

TRIUNFO DE VENEZUELA EN LA ONU: BOLIVARIANISMO CONTRA DOCTRINA MONROE

Los 181 votos a favor que permitieron que la República Bolivariana de Venezuela fuera elegida para ocupar un puesto como miembro no permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU representan un triunfo para nuestro país a pesar de las matrices de opinión que tratan de imponer una mala imagen del gobierno nacional y de lo que es el proceso revolucionario bolivariano. Asimismo, debe entenderse que ello es una contundente respuesta del conjunto de 181 países de los 193 que participan en la Asamblea General de las Naciones Unidas contraria a la política agresiva e imperialista de Estados Unidos y de sus aliados europeos, quienes se han encargado de delinear situaciones que van en contra de los postulados fundamentales del derecho internacional y de la propia ONU, socavando así la estabilidad de la paz mundial para satisfacer sus intereses y amenazando con desatar una guerra mundial de consecuencias impredecibles para toda la humanidad.

Por otra parte, puede afirmarse que tal triunfo es un reconocimiento a la política exterior venezolana, la cual se ha caracterizado por fomentar un proceso de integración y de cooperación con las naciones de nuestra América y del Caribe, siguiendo la doctrina iniciada por el Libertador Simón Bolívar, todo ello concretado en la creación de organismos multilaterales como la CELAC y UNASUR que han frenado hasta ahora las apetencias neocoloniales estadounidenses en nuestro continente. Esto, por supuesto, hará que el gobierno de Barack Obama continúe estimulando las acciones desestabilizadoras de la oposición en este país, tomando en cuenta que Evo Morales fuera ratificado como Presidente de Bolivia para un nuevo período, cuestión que habla mucho de una irreversibilidad de los cambios producidos en las últimas décadas en nuestra región, teniendo como ejemplo a lo iniciado en Venezuela por el Comandante Hugo Chávez. Es, innegablemente, un enfrentamiento ideológico entre el bolivarianismo que repotenció brillantemente el Presidente Chávez y la doctrina Monroe mediante la que pretende el imperialismo gringo justificar su vieja ambición de apoderarse de toda nuestra América, convirtiéndola en un apéndice de su territorio.

También cabe decir que este triunfo diplomático de Venezuela constituye una derrota para quienes, por más de una década, han difundido la idea que ésta se halla aislada internacionalmente, producto supuestamente de la continua violación de los derechos humanos de gente de la oposición que es perseguida, torturada y encarcelada sin ningún procedimiento legal. El hecho es que esta elección de Venezuela al Consejo de Seguridad de la ONU pone en evidencia que esto es totalmente falso, así la oposición y el Departamento de Estado de Estados Unidos inunden las redes sociales y los diferentes medios de información con mentiras que se caen por su propio peso.-