Facebook Twitter Google +1     Admin

Se muestran los artículos pertenecientes a Diciembre de 2012.

LA COMUNA SOCIALISTA COMO HECHO REVOLUCIONARIO SIGNIFICATIVO

20121213101103-consejo-comunal-430-300x202.jpg

La comuna en Venezuela debiera ser ciertamente una forma de gobierno popular revolucionario que supla el poder ejercido tradicionalmente por las autoridades constituidas. No se trata, por ende, de tutelarlas o de integrarlas a las diversas instituciones del Estado, coartando así el ejercicio de la democracia participativa y protagónica que debe caracterizarla en todo momento. Esto quizá sea un escándalo para aquellos que tratan de acceder al poder sin comprender que, como hecho revolucionario significativo, la construcción de las comunas representa un salto cualitativo en la evolución que debe producirse en lo que respecta a la consolidación del proceso revolucionario bolivariano en Venezuela, del mismo modo que los sectores populares comprometidos con su activación y funcionamiento han de entender que éstas no pueden (ni deben) reproducir los criterios, la ideología y las estructuras burocrática-representativas del Estado vigente. De esta manera se evitará que el actual proceso revolucionario bolivariano derive hacia arreglos opuestos a la existencia, consolidación e influencia del poder popular, retornándose al sistema y a las prácticas de la democracia representativa en vez de profundizar el poder constituyente del pueblo como garantía y preámbulo de la construcción real del socialismo revolucionario.

Sin embargo, es de admitirse que aún existe un vacío en lo tocante a la formación de una conciencia revolucionaria que podría echar al traste con este propósito. Tal vacío representa el principal obstáculo que debe vencerse, de modo que la construcción de las comunas no sea simplemente un cambio cosmético que termine por dejar todo igual. De hecho, la difusión y discusión del Segundo Plan Socialista de Desarrollo de la Nación para el período 2013-2019 que se ha estado realizando en el país debiera convertirse en el instrumento inmediato para que este  hecho revolucionario significativo sea una realidad posible, a pesar del burocratismo incrustado en las instituciones del Estado que, de una u otra forma, conspiraría contra su existencia, desarrollo y funcionamiento autónomo. En este sentido, vale decir que los mismos sectores populares tienen que apropiarse del mismo, generando sus propios espacios organizativos, utilizando por lo pronto las distintas leyes del poder popular sancionadas por la Asamblea Nacional, lo cual -a su vez- debiera motivarlos a cuestionar las estructuras estatales, logrando que el Estado sufra un cambio estructural que esté acoplado a la necesidad de consolidar la participación y el protagonismo revolucionario del pueblo, deslastrándolo de los procedimientos burocrático-representativos que los imposibilitan.

Por ello, las comunas no deben convertirse en una consigna revolucionaria carente de contenido popular y, por supuesto, en parte de un cambio gatopardiano. Ellas deben ser consecuencia directa del debate y las aspiraciones de los sectores populares, adaptadas a cada situación específica, a cada región, siendo construidas desde abajo, sin interferencia alguna del Estado, sea cual sea su nivel; lo que redundará -sin duda- en el avance cualitativo del proceso revolucionario bolivariano.-

Etiquetas: , , , ,

13/12/2012 05:11 Homar Garcés #RyS. LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA No hay comentarios. Comentar.

¿QUÉ HACER PARA PRESERVAR EL PROCESO REVOLUCIONARIO EN VENEZUELA?

20121213101401-la-revolucion-bolivariana-no-se-va.jpg

Si se anhela lograr, en verdad, el cambio estructural que exige el pueblo venezolano y que contempla el proyecto revolucionario bolivariano, habrá que pensar en la conformación de un Estado de tipo comunal que sustituya en todas sus expresiones al viejo Estado burgués-liberal, institucionalizado por la democracia representativa durante cuatro décadas consecutivas. Para ello será imprescindible que hombres y mujeres con una evidente formación revolucionaria asuman la dirección de las instituciones, con el compromiso de trabajar realmente por esta tarea, de modo que los postulados fundamentales de la Constitución en cuanto a la soberanía, la participación y el protagonismo del pueblo se conviertan en rasgos constantes del ejercicio del poder en la Patria chica de Bolívar.

Se impone entonces que sean los mismos sectores populares quienes se planteen a sí mismos el pleno ejercicio de sus derechos constitucionales y, al mismo tiempo, el combate frontal y decidido a toda manifestación de reformismo que posibilite la reproducción de las viejas estructuras puntofijistas que aún sobreviven y obstaculizan el avance y fortalecimiento de la democracia directa. En tal situación, es necesaria una revisión objetiva de las gestiones de gobierno y cuál ha sido su contribución real para adelantar la transición hacia el socialismo revolucionario que todos invocan y alaban, pero que todavía se mantiene en un estado larvario, lo cual pudiera facilitar el retorno al poder de quienes adversan abiertamente el proceso revolucionario bolivariano. Esto amerita promover en todo el territorio nacional debates abiertos que fortalezcan la convicción revolucionaria de los movimientos populares, con propuestas generadas entre todos y una critica que desnude los vicios y desviaciones que pudiera estar sufriendo el proceso revolucionario bolivariano, sin que ello sea descalificado como una acción contrarrevolucionaria, encaminada a dañarlo.

Es preciso, por consiguiente, que los movimientos revolucionarios y progresistas emprendan igualmente una labor a favor de una eficiente y transparente gestión administrativa, la contraloría social y la democracia directa. Por  lo tanto, la actual coyuntura política debe contribuir a despejar la incógnita que se presenta entre unas y otras organizaciones políticas y sociales respecto a la continuidad o no del  proceso revolucionario venezolano. Esto requiere la mayor movilización de los revolucionarios para evitar que todo caiga en el vacío, desperdiciándose catorce años de protagonismo popular y de confrontación con las clases dominantes y el imperialismo yanqui. No será una tarea fácil, dado que gran parte de la dirigencia chavista -renuente a suscitar cambios y saltos cualitativos que consoliden el avance revolucionario- no estará dispuesta a perder los privilegios que ahora goza, lo que determinará ineludiblemente un enfrentamiento y una agudización de las contradicciones que tienen en relación a los movimientos revolucionarios y populares. Esta última situación -postergada en base al liderazgo desempeñado por Hugo Chávez y a la necesidad de preservar y de ampliar los espacios de poder conquistados- impone la producción de propuestas revolucionarias de alto contenido popular y socialista que puedan ser implementadas por las diferentes organizaciones del poder popular y sirvan de punto de partida para alcanzar el cambio estructural del Estado venezolano, unas nuevas relaciones de poder basadas en la participación popular y, por supuesto, la expansión democrática del proceso revolucionario bolivariano.-

Etiquetas: , , , ,

13/12/2012 05:14 Homar Garcés #RyS. LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA No hay comentarios. Comentar.

A CERRAR FILAS EN DEFENSA DEL PROCESO REVOLUCIONARIO BOLIVARIANO

20121213120811-presid-1.jpg

La coyuntura política actual nos obliga a todos los revolucionarios a cerrar filas en defensa del proceso revolucionario bolivariano, de manera que éste pueda mantenerse y profundizarse en beneficio del pueblo venezolano. Este es el momento en que debemos declinar posiciones sectarias o personalistas y demostrar hasta qué punto somos realmente revolucionarios, puesto que el proyecto bolivariano liderado por Hugo Chávez requiere de una acción unitaria y de una mayor responsabilidad de parte de todos, independientemente de todas las fallas, deficiencias y omisiones observadas desde el momento en que éste se pusiera en práctica, lo cual debe reflejarse en los resultados electorales del 16 de diciembre.

Resaltamos, por tanto, que los hombres y las mujeres que han apoyado al Presidente Chávez y al proceso revolucionario tienen ante sí la tarea de trabajar por una unidad orgánica en torno a lo que aún esté pendiente por hacerse para alcanzar la transición hacia el socialismo bolivariano, teniendo como principal soporte al poder popular. De ahí que cada uno debe recapacitar respecto a si es revolucionario o no continuar con posiciones personales que contradicen el propósito fundamental de la revolución socialista y, en consecuencia, hacer posible cada día esa unidad orgánica que hará irreversibles los cambios habidos en nuestro país bajo el liderazgo de Hugo Chávez. Este sería entonces el mejor momento para que todos nos hermanemos en profundizar dichos cambios, enarbolando la bandera de la unidad revolucionaria y generando espacios de mayor organización, participación y protagonismo del pueblo venezolano en vez de continuar con los viejos esquemas políticos del pasado. Esto último tiene que orientarse a la conformación de un Estado de tipo comunal que sustituya en todas sus expresiones al viejo Estado burgués-liberal institucionalizado por la democracia representativa durante cuatro décadas consecutivas, cuestión ésta que no podrá hacerse si se continúa eludiendo un debate serio y permanente junto con los sectores populares.

De igual forma, se necesita que haya una revisión objetiva y exhaustiva de las distintas gestiones de gobierno y cuál ha sido -hasta ahora- su contribución real para adelantar esa transición hacia el socialismo revolucionario que muchos invocan y alaban, pero que todavía se mantiene en un estado larvario, lo cual debiera preocupar a toda la gente revolucionaria y progresista, ya que pudiera facilitar el retorno al poder de quienes adversan abiertamente el proceso revolucionario bolivariano. De esta forma, podremos implementar medidas conjuntas que permitan obtener una mayor eficiencia y calidad revolucionaria en las instituciones públicas, sin las alcabalas burocráticas que todavía sobreviven en ellas y que restringen enormemente la acción del poder popular.

Asimismo, la actual coyuntura política exige la mayor movilización posible de los revolucionarios para evitar que todo este proceso revolucionario caiga en el vacío, desperdiciándose así catorce años de protagonismo popular y de confrontación abierta con las clases dominantes y el imperialismo yanqui. De ahí que se necesite (con sentido de urgencia) la producción de propuestas revolucionarias de alto contenido popular y socialista, ya que no podemos ni debemos actuar en razón de antipatías o simpatías que estarían contribuyendo así a la victoria final de los grupos contrarrevolucionarios.-

13/12/2012 07:08 Homar Garcés #RyS. LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA No hay comentarios. Comentar.

¿CUÁL ES EL PAPEL REVOLUCIONARIO A CUMPLIR AHORA POR EL PSUV?

20121218181857-chavez-himno-congreso.jpg

La conformación del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) representó, en su momento inicial, la posibilidad de crear una organización política revolucionaria que -a lo interno, en su concepción teórica, su estructura, toma de decisiones y procedimientos- fuera capaz de prefigurar la sociedad socialista del futuro. Esto, a la luz de los diversos acontecimientos desarrollados con posterioridad, sobre todo, en lo que respecta a la escogencia de candidatos a los diferentes cargos de elección popular y de dirección partidista, no resultó como tal. Una prueba de ello es la reactivación de partidos políticos aliados de Hugo Chávez con ex dirigentes del PSUV, así como la dualidad de candidaturas surgidas del chavismo en las elecciones de gobernadores y legisladores regionales del 16 de diciembre pasado. Tales antecedentes han reducido el papel revolucionario e innovador a cumplir por el PSUV, convirtiéndolo en una eficiente maquinaria electoral difícil de vencer, pero incapaz de provocar una correlación de fuerzas que le permita a los sectores populares incidir en la transformación estructural del Estado liberal-burgués que subsiste aún en el país. En vez de ello, la dirigencia peseuvista reprodujo el clientelismo político que fuera norma habitual entre adecos y copeyanos durante sus cuarenta años de hegemonía política, a tal grado que estos últimos -preteridos por sus mismos partidos políticos- ahora disfrutan de los cargos públicos y demás prebendas que antes no consiguieran, a través del PSUV.

No obstante, en medio de este panorama negativo salta a la vista la existencia de un pueblo consciente que exige su propio espacio de participación y protagonismo revolucionario, tratando de llevar a la práctica los diversos aspectos contemplados en la Constitución Bolivariana, las leyes del poder popular y aquellos lineamientos estratégicos emanados de su máximo líder, el Presidente Chávez. En este caso, se puede percibir la madurez política alcanzada en estos últimos catorce años por la base chavista. Sin embargo, como lo expusiera en mi artículo “La batalla del PSUV”, publicado en 2007, “hace falta que toda ella se inculque la necesidad perentoria de la formación revolucionaria, así como su difusión en todos los rincones del país, porque la idea es que el proceso revolucionario bolivariano sea sustentado de modo autogestionario por las bases populares y no por una dirigencia que, en su mayoría, ha obstaculizado el cambio estructural y no ha generado nada diferente a sus antecesores en el ejercicio del poder”. Como complemento, vale recordar también las palabras emitidas por Hugo Chávez el 18 de mayo de ese mismo año, quien resaltara: “O inventamos o erramos. Inventemos nuestro socialismo. En esa invención estamos. Para que haya una creación heroica debe haber un creador heroico, y ese creador no puede ser un hombre, una mujer, un caudillo, ni un mesías. El único creador heroico capaz de lograr una Revolución Socialista es el pueblo culto y consciente”.

Lamentablemente, dichas palabras no han tenido un eco efectivo y permanente entre quienes -de una u otra forma- han dirigido, por ahora, el PSUV y ostentan -paralelamente- cargos de ministros, diputados, gobernadores, legisladores, alcaldes y concejales, entre otros, lo cual ha originado una brecha profunda que los separa cada día de la militancia de base. Y más lamentable aún es la dispersión de cuadros revolucionarios que pudieran armar una opción realmente revolucionaria, capaz de aglutinar la voluntad y los esfuerzos de los sectores populares en función de una efectiva refundación de la República Bolivariana, en momentos en que es crucial obtener mayores avances, profundizaciones y definiciones del proceso revolucionario bolivariano; una cuestión que no ha sabido asumir el PSUV, a pesar de Chávez.-

Etiquetas: , , , , ,

18/12/2012 13:18 Homar Garcés #RyS. LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA No hay comentarios. Comentar.

SIGNIFICACIÓN HISTÓRICA DEL PROCESO REVOLUCIONARIO BOLIVARIANO

20121226164450-poder-popular.jpg

Una de las cosas más resaltantes del proceso revolucionario bolivariano -proyectado, liderado y encarnado por Hugo Chávez Frías- es, sin duda alguna, la reivindicación del socialismo revolucionario, en momentos cuando mucha gente de izquierda se rendía ante lo que se creyó el triunfo definitivo del capitalismo (con Estados Unidos al frente) al producirse el derrumbe del bloque soviético. Además de ello, desde el primer momento en que se diera a conocer el Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 (MBR-200), los ideales del Libertador Simón Bolívar, del Maestro Simón Rodríguez y del General del Pueblo Soberano Ezequiel Zamora sirvieron de motores ideológicos para lo que sería en lo adelante la fragua de un proyecto político inédito en nuestra América, a tal punto de inspirar corrientes similares en muchos de sus países que coronaron sus esfuerzos con la instalación de gobiernos progresistas y/o de izquierda, causando una conmoción no superada aún entre la clase gobernante de Estados Unidos. Ambos elementos representan una cuota fundamental de lo que es el proceso revolucionario bolivariano, caracterizándolo sobremanera, por lo que ninguno podría aislarse respecto al otro, aun cuando haya alguna gente interesada en lograrlo, olvidando adrede que el ideario republicano bolivariano es parte esencial de la idiosincrasia popular, incluso más allá de las fronteras venezolanas, y que el socialismo revolucionario es intrínsecamente participación y poder popular; complementándose con aportes teóricos y experiencias revolucionarias antiimperialistas, tanto del pasado como del presente, muy importantes. De ahí que exista la imperiosa necesidad de profundizar ambos elementos, de forma que haya una interiorización y un empoderamiento de parte de los sectores populares que haga irreversible el avance y la consolidación del proceso revolucionario bolivariano.

Esto supone, en una primera instancia, adecuar las estructuras del Estado vigente en beneficio del protagonismo y la participación popular, haciendo de la cotidianidad un campo propicio para los diversos cambios que han de producirse a fin de transformar el modelo de sociedad actual, lo que conlleva a plantearse igualmente un cambio cultural amoldado a los intereses colectivos en vez de servir de vehículo de legitimación de la clase dominante. Esto último representa una importante conquista de quienes fueron excluidos e invisibilizados desde hace siglos por aquellos que ejercieron el poder bajo una óptica eurocentrista (ahora anglosajona) que negó la existencia y significado de una cultura de resistencia (protagonizada por nuestros pueblos aborígenes, africanos esclavizados y sus descendientes marginalizados) que, en la actualidad, recobra su espacio vital y tiende a caracterizar el momento histórico que se vive en Venezuela, al igual que en otros países de nuestra América, aunada a una espiritualidad ajena a los aparatos eclesiásticos tradicionales.

Por ello, la significación histórica del proceso revolucionario bolivariano no podría aprehenderse a la luz de la llamada cultura occidental, ya que sus rasgos esenciales son (y debieran ser) precisamente aquellos que siempre fueron combatidos y execrados por los sectores dominantes, lo cual explica el por qué gran parte de sus herederos actuales no atinan a comprender, por ejemplo, la conexión emocional y/o sentimental del pueblo venezolano con su Presidente Hugo Chávez. Sin embargo, es preciso que se comience a ahondar -de manera exhaustiva y objetiva- en sus raíces, su evolución, sus potencialidades, sus características y sus perspectivas; concretándose en consecuencia la revolución socialista bolivariana que se aspira.-        

Etiquetas: , , , , ,

26/12/2012 11:44 Homar Garcés #RyS. LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA No hay comentarios. Comentar.

EL PODER POPULAR Y LA CONTINUIDAD DEL PROCESO REVOLUCIONARIO BOLIVARIANO

20121231024028-mural-chavez-socialista590.jpg

La garantía del avance, la consolidación y la permanencia del proceso de cambios revolucionarios en Venezuela -dirigido a instaurar una revolución realmente socialista, bolivariana y popular- dependerá en gran medida de las condiciones objetivas y subjetivas que puedan generarse simultáneamente con la deslegitimación y el desmantelamiento del orden burgués capitalista imperante, ya que su persistencia adulteraría enormemente cualquier tipo de acción e iniciativas bajo tal orientación, por mucho esfuerzo que se haga al respecto. Se hace imprescindible, en consecuencia, que los sectores populares manifiesten la capacidad de asumir (sin reformismo ni clientelismo político de por medio) la trascendental  responsabilidad de transformar e invertir las relaciones de poder actuales, de modo que sean eliminados los antiguos patrones de conducta observados y criticados entre quienes ejercen cargos gubernamentales. En este sentido, la organización, la formación teórica y la reproducción del poder popular bajo esquemas ciertamente socialistas resultan ser un factor decisivo, una cuestión fundamental -e ineludible- para alcanzar estos propósitos. Sin ello, el proceso revolucionario bolivariano tendería a paralizarse, sin descartarse la posibilidad de una restauración de los viejos factores de poder, revirtiendo todos los cambios conquistados; lo cual requiere de un mayor compromiso revolucionario y de una mejor visión política para entender y llevar a cabo los nuevos retos que impidan este último escenario.

En todo esto, es primordial que el poder popular, en sus distintas diversificaciones, tome decisiones que contribuyan a definir el proceso revolucionario bolivariano en cuanto a lo político, lo social, lo cultural, lo militar y lo económico, sin que ello signifique conservar rasgos del antiguo orden, haciendo del ejercicio de la democracia participativa y protagónica un mecanismo permanente de construcción de la nueva sociedad socialista (incluyendo en ello a niños y adolescentes), puesto que éste permitiría la socialización necesaria del poder y un mejor modo de desplegar la contraloría social sobre las diferentes instancias del poder constituido.

Además, en algo que se debe insistir (con reiteración casi obsesiva) es la formación de una conciencia revolucionaria reflexiva que no sucumba a las tentaciones del poder, tal como ha sido tradicional, sino que -contrariamente- sea el arma más eficaz para acabar con las posibles desviaciones, contradicciones, debilidades y corrupciones que pueda sufrir el proceso revolucionario bolivariano como secuela de la conducta reformista de sus dirigentes. Esto nos conduciría a la formulación de nuevas actitudes, al desarrollo de nuevas identidades y de nuevas subjetividades; además de una ética y de una moral basadas en la solidaridad, en la igualdad y en la justicia social, en abierta oposición a la lógica dominante del capitalismo.-         

Etiquetas: , , ,

30/12/2012 21:40 Homar Garcés #RyS. LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA No hay comentarios. Comentar.


Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris